Contradiciendo a su propaganda, divulgada hasta el hartazgo por la prensa mediática, Fernando Lugo autorizó secretamente el ingreso de tropas norteamericanas al Paraguay. El hecho demuestra una vez más la inconsecuencia del obispo-presidente, quien llegó al poder en ancas del respaldo mediático de ultraderechas y ONGs vinculadas a la embajada norteamericana. Ver: